Empresas y equidad de género: Un compromiso clave para el desarrollo sostenible

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Mar 06, 2025Por Fátima Flores

El Día Internacional de la Mujer, celebrado cada 8 de marzo, es un momento crucial para reflexionar sobre el papel de las empresas en la promoción de la equidad de género. A medida que la sostenibilidad y la responsabilidad corporativa se consolidan como pilares estratégicos, garantizar la igualdad de oportunidades para las mujeres en el ámbito laboral no solo es una cuestión de justicia social, sino también un factor clave de competitividad y desarrollo sostenible.

La equidad de género en el contexto empresarial actual

A pesar de los avances en políticas de diversidad e inclusión, las mujeres siguen enfrentando barreras significativas en el mercado laboral. Según ONU Mujeres (2024):

  • La brecha salarial de género persiste en un 20% a nivel mundial, lo que significa que, en promedio, las mujeres ganan menos que los hombres por el mismo trabajo.
  • Solo el 32% de los puestos de liderazgo están ocupados por mujeres, reflejando una clara desigualdad en la toma de decisiones estratégicas.
  • En sectores como tecnología y energía, la representación femenina no supera el 30%, limitando su acceso a las oportunidades de mayor crecimiento económico.
  • Las mujeres dedican un 76% más de tiempo que los hombres a trabajos no remunerados, como el cuidado de personas dependientes y tareas domésticas, lo que impacta su desarrollo profesional (OCDE, 2023).

Además, diversos estudios han demostrado que la equidad de género no solo es un imperativo ético, sino que tiene un impacto directo en la eficiencia y rentabilidad empresarial. Un informe de McKinsey (2023) señala que las empresas con mayor diversidad de género en sus equipos directivos tienen un 25% más de probabilidades de obtener mejores resultados financieros.

¿Cómo pueden las empresas promover la equidad de género?

La Directiva de Información sobre Sostenibilidad Corporativa (CSRD) y las Normas Europeas de Información sobre Sostenibilidad (ESRS) han introducido nuevos requisitos para que las empresas divulguen información detallada sobre sus políticas de diversidad e inclusión. En este contexto, las organizaciones deben adoptar medidas concretas que impulsen la equidad de género dentro de su estructura.

1. Aplicación de políticas de igualdad salarial

Uno de los compromisos más urgentes es la reducción de la brecha salarial. Para ello, las empresas deben:

  • Realizar auditorías salariales periódicas.
  • Garantizar transparencia en la fijación de sueldos y promociones.
  • Implementar medidas correctivas en caso de desigualdades.

En España, la Ley de Igualdad Retributiva obliga a las empresas a garantizar la igualdad salarial, por lo que estas acciones no solo responden a un compromiso social, sino también a una exigencia legal.

2. Fomento del liderazgo femenino y promoción interna

Las mujeres siguen estando subrepresentadas en los niveles más altos de decisión. Para revertir esta situación, las empresas pueden:

  • Implementar programas de mentoría y desarrollo de liderazgo.
  • Establecer metas de diversidad en cargos directivos.
  • Fomentar procesos de selección y promoción libres de sesgos de género.

Un estudio del World Economic Forum (2024) revela que las empresas con mayor presencia femenina en sus consejos de administración tienen mejores resultados en innovación y sostenibilidad.

3. Conciliación laboral y corresponsabilidad

El acceso a oportunidades profesionales está condicionado por la posibilidad de conciliar vida laboral y personal. Las empresas pueden promover la igualdad de oportunidades mediante:

  • Políticas de flexibilidad laboral y teletrabajo.
  • Licencias parentales equitativas para hombres y mujeres.
  • Programas de apoyo al cuidado de personas dependientes.

Según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las políticas de conciliación no solo benefician a las mujeres, sino que incrementan la productividad y reducen la rotación de talento en las empresas.

4. Cultura organizacional basada en la inclusión y la diversidad

La equidad de género no puede reducirse a una serie de medidas aisladas. Es fundamental construir una cultura empresarial que valore la diversidad y garantice un entorno de trabajo seguro e inclusivo. Para ello, es clave:

  • Implementar protocolos contra el acoso y la discriminación.
  • Fomentar programas de formación en diversidad e inclusión.
  • Asegurar una representación equitativa de mujeres en todas las áreas de la empresa.

5. Inversión en educación y formación en sectores estratégicos

En campos como ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), las mujeres siguen estando subrepresentadas. Para reducir esta brecha, las empresas pueden:

  • Apoyar programas de formación y becas para mujeres en sectores estratégicos.
  • Colaborar con instituciones educativas para promover vocaciones STEM en niñas y jóvenes.
  • Garantizar igualdad de acceso a programas de capacitación interna.

Un compromiso que va más allá del 8 de marzo

El Día Internacional de la Mujer es un recordatorio de que la equidad de género sigue siendo un desafío global. Sin embargo, la verdadera transformación ocurre cuando las empresas asumen un compromiso continuo y estructural para garantizar la igualdad de oportunidades.

En un contexto en el que la sostenibilidad y la gobernanza corporativa responsable son cada vez más exigidas por inversores, clientes y reguladores, apostar por la equidad de género no solo es una decisión ética, sino una estrategia empresarial clave para el crecimiento y la competitividad.

La igualdad no es solo un objetivo social, sino un pilar fundamental para la sostenibilidad empresarial.