Día de Cero Desechos: sostenibilidad y liderazgo empresarial

Mar 26, 2025Por Fátima Flores

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El 30 de marzo se celebra el Día Internacional de Cero Desechos, una iniciativa impulsada por la Asamblea General de Naciones Unidas (resolución A/RES/77/161) con un objetivo claro: reducir al mínimo la generación de residuos y promover modelos de producción y consumo más responsables.

Este día no solo invita a la reflexión, sino que plantea una hoja de ruta hacia un cambio sistémico. En este contexto, las empresas desempeñan un papel central, no solo como generadoras de impactos, sino como agentes de transformación con capacidad de innovar, liderar y aportar soluciones concretas.

Cero desechos: más que una meta ambiental, una oportunidad estratégica

El concepto “cero desechos” va más allá del reciclaje. Se trata de repensar todo el ciclo de vida de productos, materiales y servicios, desde el diseño hasta su uso final, con el fin de prevenir la generación de residuos, optimizar recursos y cerrar el ciclo productivo.

Integrar este enfoque en la estrategia empresarial no es solo una medida de responsabilidad ambiental. Representa una ventaja competitiva:

  • Mejora la eficiencia de recursos y reduce costes asociados a la gestión de residuos.
  • Responde a la creciente demanda de consumidores, inversores y administraciones por prácticas sostenibles.
  • Facilita el cumplimiento normativo y la preparación ante nuevas exigencias legislativas.
  • Estimula la innovación y la creación de nuevos modelos de negocio basados en la circularidad.

Economía circular en acción: qué pueden hacer las empresas

Cada sector tiene sus particularidades, pero todas las organizaciones pueden avanzar hacia una gestión más circular. Algunas de las acciones más efectivas incluyen:

  1. Análisis de flujos de materiales: Llevar a cabo un diagnóstico detallado de entradas y salidas de materiales permite identificar los principales puntos críticos donde se generan residuos. Este análisis ayuda a comprender el comportamiento de los recursos dentro de la empresa, detectar ineficiencias y abrir la puerta a estrategias de reducción o valorización.
  2. Diseño de productos duraderos, reparables y reutilizables: Apostar por materiales de larga vida útil, estructuras modulares, componentes fácilmente sustituibles o estándares de fabricación que faciliten la reparación es clave para alargar el ciclo de vida de los productos y reducir su impacto ambiental.
  3. Implantación de sistemas de reutilización, retorno o recuperación de materiales: Ya sea mediante logística inversa, acuerdos con proveedores o sistemas internos, las empresas pueden recuperar embalajes, materiales secundarios o incluso productos completos para darles una segunda vida. Esto no solo reduce residuos, sino que puede generar ahorros y nuevas líneas de valor.
  4. Digitalización de procesos para mejorar la trazabilidad y eficiencia: La tecnología juega un papel fundamental en la circularidad. Herramientas de trazabilidad, gestión de inventarios, mantenimiento predictivo o análisis de datos permiten optimizar procesos, reducir desperdicios y anticiparse a fallos que generen residuos innecesarios.
  5. Formación interna y sensibilización del equipo: La formación continua en buenas prácticas ambientales, cultura de reducción de residuos y responsabilidad compartida crea un entorno propicio para el cambio y favorece su integración real en el día a día.
  6. Gestión responsable de proveedores y servicios subcontratados: Aunque una empresa de servicios no tenga una producción física directa, sí tiene influencia sobre la cadena de valor. Implementar criterios de circularidad en las compras (por ejemplo, optar por mobiliario reciclado, catering sin plásticos, proveedores con políticas de residuos cero o servicios de limpieza sostenibles) permite integrar la economía circular en la operativa cotidiana. También es clave evaluar la gestión de residuos de oficinas compartidas o coworkings cuando se utilizan.

En este camino, el compromiso con la economía circular también está respaldado por políticas públicas. Desde el Plan de Acción de la UE para una Economía Circular, hasta el Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases, la Ley de Residuos y Suelos Contaminados en España, o los criterios de finanzas sostenibles bajo la Taxonomía de la UE. Todo apunta a un entorno regulatorio que favorece e impulsa este tipo de transformaciones.

Integrar la circularidad en la estrategia de sostenibilidad

Desde nuestra experiencia como consultora, sabemos que implementar modelos circulares no es un proceso aislado, sino una parte clave de una estrategia global de sostenibilidad. Integrar la economía circular en el reporting de sostenibilidad, alinearse con la normativa o establecer indicadores de circularidad permite a las empresas medir su impacto, establecer metas y comunicar con transparencia sus avances.

Por eso, el enfoque hacia cero desechos no debe entenderse como una carga, sino como una oportunidad para repensar el modelo de negocio, fortalecer la resiliencia y crear valor compartido.

Liderar desde la sostenibilidad

El Día Internacional de Cero Desechos nos recuerda que la sostenibilidad no es solo un objetivo ambiental, sino una decisión estratégica y empresarial. Las empresas que adopten un enfoque circular y reduzcan su impacto desde el origen estarán mejor posicionadas para competir en un mercado cada vez más exigente y consciente.

Invertir en sostenibilidad es también invertir en eficiencia, innovación y reputación. Y en este escenario, liderar es anticiparse.

Si tu empresa está iniciando su camino hacia la economía circular o busca mejorar su gestión de residuos y reportes de sostenibilidad, desde Let's Move the World podemos ayudarte a trazar un plan de acción alineado con las normativas europeas y las mejores prácticas del sector.